Del Internet de las cosas al Internet de todo
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Hasta ahora pensábamos que el Internet de las cosas era lo último en experiencias de conectividad, usando nuestra televisión para comprar online, nuestro frigorífico disponible para elaborar una lista de lo que nos va a hacer falta o nuestra lavadora programada para lavar la ropa en función de la mancha.

Nada más lejos de la realidad, y es que está entrando con fuerza un nuevo término que engloba, no sólo los dispositivos y sensores, sino las métricas también, “El Internet de Todo” o “IoE” según sus siglas en inglés. Según Cisco, una de las mayores compañías en este campo:

El Internet de todo conecta personas, procesos, datos y cosas, creando inteligencia colectiva.

Este tipo de conexión podría llegar a automatizar hasta la mitad de los procesos que hoy en día son manuales y podría suponer un aumento del producto bruto global en Estados Unidos de 19 millones de dólares.

Pero entonces ¿cuál es la diferencia entre el Internet de las cosas y el Internet de todo?

Como si de una “Matrioska” se tratara, el Internet de las cosas es una parte fundamental del Internet de todo, ya que tener dispositivos conectados entre sí e intercambiando información es indispensable para el Internet de todo, pero no es lo único, también se precisa de la compilación, cribado y análisis de la información con el fin de conseguir una interactividad con los seres humanos, por lo que, elementos como el Big data y el cloud computing son también decisivos.

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Según el pronóstico de Cisco, en 2020 habrá más de 5.000 millones de personas conectadas a través de Internet. Este hecho, unido a la evolución de la tecnología, generará una nueva era en la que las conexiones entre personas y máquinas serán tan usuales como necesarias.

 

Usando, de momento, la imaginación, un ejemplo de ésta nueva era tecnológica, sería la eliminación de stocks en el campo de las e-commerce, ya que los pedidos al proveedor se realizarían de forma automática en función de la demanda, además de poder anticipar posibles caídas en las misma.

Algo que está claro es que, hoy día conocemos el presente de Internet, pero aún no hemos podido vislumbrar los horizontes a los que nos puede conducir.

¿Cómo crees que puede beneficiar este tipo de tecnología a tu negocio o trabajo?

Imagen de Pixabay

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