El desarrollo de la tecnología se ha disparado a un ritmo muy acelerado y, aunque hace unas décadas se pensaba que su impacto sería más destacable, llegando incluso a imaginar que con la llegada del año 2000 nuestros coches tendrían la opción de volar, parece que habrá que esperar un largo tiempo para que este tipo de supuestos, o ilusiones parecidas, dejen de ser ficción para convertirse en una realidad.

No obstante, si echamos la vista atrás, hace muy poco tiempo que el ser humano ha conseguido grandes logros en muchos ámbitos, siendo los más notables los relacionados con la mejora de los utensilios y espacios del hogar, lugares de trabajo e instalaciones en las ciudades. Estos logros han sido posibles gracias al descubrimiento de nuevos materiales que han permitido conocer mejor el mundo que nos rodea y realizar nuestras actividades diarias de manera más fácil y cómoda.

La ambición por controlar el tiempo y conocer qué hora es en cada momento se remonta a muchos siglos atrás, pues se ubica en los inicios de la existencia de la raza humana. También, nuestras actividades están marcadas por estos espacios de tiempo y sentimos esa necesidad de saber cuánto tiempo nos queda para entrar o salir del trabajo, para cambiar de materia cuando nos encontramos estudiando en la universidad o cuántas horas de sueño vamos a poder disfrutar hasta que suene la alarma.

En definitiva, nuestra sociedad vive esclava del tiempo tanto a largo plazo, planificando eventos o viajes entre otras opciones, como a corto plazo, el cual se da en la rutina diaria para saber dónde tenemos que estar según la hora que marca el reloj o el móvil.

Evolución de los relojes en los últimos años

Por esta razón, los relojes son los dispositivos que más han cambiado con el paso del tiempo y, sobre todo, durante los últimos años gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías. Hoy en día ya no solo sirven para saber qué hora es o para programar una alarma y que nos avise a la hora que necesitamos; ahora tienen tantas funciones que cuando nos hacemos con un reloj inteligente necesitamos leernos bien las instrucciones para aprender todas las ventajas que estos aparatos nos ofrecen.

Parece que nuestra forma de vida ha cambiado con el uso de estos relojes inteligentes que cada día más personas adquieren dándoles un uso diario. Posiblemente se crearan con el objetivo de ayudar a los más deportistas a llevar un seguimiento de sus marcas personales y, poco a poco, y con la gran importancia que tienen las redes sociales, se han ido perfeccionando y llenando de aplicaciones que pueden resultar muy útiles.

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Parece mentira que con tan solo un reloj de pulsera se puedan realizar llamadas telefónicas, tomar fotografías, controlar la calidad y la duración del sueño, contar las calorías que se han eliminado con la actividad física o conocer el ritmo cardiaco que cada usuario presenta en cada momento. Parece algo tan extraordinario que necesitamos tener uno para poder creer que estas prestaciones son ciertas.

Y es que parece ser que lo único que les falta a este tipo de dispositivos es la opción de poder jugar desde ellos; ya en el pasado hubo relojes como los casio que nos permitían jugar a títulos como el famoso Pac-Man o a juegos de carreras. Será cuestión de tiempo que estos dispositivos se adapten a las nuevas aplicaciones como Instagram o Facebook y los aclamados juegos como Candy Crush y algunos juegos de cartas como los juegos de poker online regulados para que algún día podamos disfrutar de las últimas novedades también desde nuestra muñeca.

Vinculación con el móvil

No obstante, los más tecnológicos ya controlan la música de los teléfonos móviles con estos relojes y, además, desde ellos puedes guardar tus tarjetas de embarque cuando realizas viajes en avión o barco. Por otra parte, algunos pueden controlar las luces de casa o saber la posición del usuario siempre que estén vinculados a estos dispositivos y a su vez a uno de los productos por excelencia, Alexa.

Una de las prestaciones más usadas a diario en estos dispositivos es conocer la temperatura que hace antes de salir de casa o la que va a hacer durante los próximos días en aquellos destinos en los que pasaremos un tiempo, pues las variaciones meteorológicas también marcan nuestra rutina y debemos estar preparados para no sufrir después las consecuencias. Además, también permiten responder correos electrónicos e incluso hacer la lista de la compra en aplicaciones que te dan la opción antes de ir al supermercado. 

Es como controlar nuestra vida virtual y, también un poco la real, desde nuestro reloj inteligente, pues seguramente estos se van a ir perfeccionando cada vez más y más en los próximos años tratando de ofrecer mejoras y dar respuesta a las necesidades que los seres humanos mostramos e intentando hacer más accesibles algunas acciones. 

Asimismo, como consecuencia de la aparición de estos relojes inteligentes y lo bien que los ha incorporado la sociedad en sus vidas, muchos aparatos electrónicos como los móviles, tablets, despertadores y otros similares, puede verse desplazados porque su uso vaya decayendo, pues estos nuevos relojes suplen muchas de las acciones que dichos aparatos realizan. Así pues, solo queda esperar para ver cómo evoluciona la tecnología de estos gadgets que han marcado un antes y un después en algo tan cotidiano como dar la hora.