¿A qué nos referimos cuando utilizamos el término anglosajón Welcome Pack? Si lo traducimos al castellano sería como regalo de bienvenida, como un obsequio o un detalle que se ofrece a los nuevos empleados que acceden a la empresa, a un determinado cliente o incluso a determinados usuarios especiales cuando se presenta un nuevo producto en el mercado. Los welcome pack son un regalo corporativo. Con este tipo de acciones se busca una forma de agradar, de comunicar, de conectar y de trasmitir una serie de valores a nivel empresa.

Welcome packs para clientes y trabajadores

La gestión de este tipo de kit de bienvenida es altamente apreciada por aquellas personas que los reciben, y es un tipo de acción crucial en toda campaña de marketing. ¿A quién no le gusta recibir un pequeño obsequio? Asimismo, las empresas especializadas en la gestión de este tipo de productos de regalo ofrece una absoluta experiencia, es decir, todos crean Welcome Pack personalizado a la medida de cada acción, de si es para un empleado que se incorpora a la empresa; de si es para un empleado que acaba de ser padre o madre; de si es para reconocer un logro o el cumplimiento de unos años singulares en la compañía; o de si es para un cliente o usuario a los cuales se les quiere agradar.

Este tipo de acciones, asimismo, apenas influyen en la cuenta de resultados de cualquier compañía. No suponen una gran inversión. Por el contrario, el beneficio que se recoge es mucho más rentable al gasto realizado. Diversos estudios han comprobado que estos detalles impulsan los niveles de satisfacción en las personas que los reciben. En otras palabras: se gana el afecto de esa persona. Y esto es un intangible con un considerable valor económico. Veamos otros beneficios.


Beneficios de los welcome packs

Compromiso: si este obsequio se entrega a los empleados se genera un valor de marca, un compromiso, un sentimiento de pertenencia a la compañía. Se hace equipo o lo que se denomina cultura de empresa. Son valores que deben considerarse, puesto que los empleados son el principal activo. Esta valoración es mayor en aquellos casos de una paternidad o maternidad. Son detalles que van más allá del valor del producto

Valor de marca: si los receptores son los clientes o los usuarios (aquellos muy fieles) se está impulsado el valor de marca al tenerles en consideración. Ese detalle les genera ilusión y el saberse importantes para esa empresa. Se genera un círculo de confianza.

¿Y qué tipo de detalles se entregan en estos casos? Todo depende de a quién va dirigida esa acción o qué se busca. Si es a un empleado, lo normal es ofrecerle un kit de bienvenida con productos de la empresa; o si es para celebrar un nacimiento, lo básico es una cesta con artículos para el bebé. ¿A los clientes? Obviamente, desde productos típicos (camisetas, tazas o bolígrafos personalizados) a aspectos más ecológicos como unas semillas, con lo que también se busca posicionar a la empresa. O claro está que estos puedan acceder a un determinado artículo antes de que este se lance al mercado. El obsequio va en función del tipo de campaña a comunicar. Lo mejor es crear una estrategia junto con una empresa especializada para saber cuál es la mejor forma de conectar afectivamente con empleados, clientes y usuarios.