Que hablemos de la diferencia salarial entre hombres y mujeres no es una novedad. Las mujeres ganan menos que los hombres en Francia (un 27% menos), en Inglaterra (un 15% menos), en España (un 18% menos), e incluso en los países nórdicos (un 8% menos de media). Pero que hablemos que las mujeres pagan más solo por comprar productos de color “rosa” es diferente. Es lo que se llama la tasa rosa.

Cada vez hay más productos que se unen a la moda de tener una versión femenina para poder incrementar el coste. Esta estrategia de marketing está costando casi del orden 1.400$ al año más a las mujeres en sus compras según la revista Forbes. Las redes sociales se están haciendo eco de esta desigualdad que ya empieza a cobrar fuerza.

En 2011 la Universidad de California publicó un estudio sobre la diferencia de precios que pagaba una mujer en la peluquería, en la tintorería, al comprar los productos de higiene, etc. Geraldine Franck (@GeFranck), feminista francesa, ante la evidencia que constató al estudiar esta situación en su país, decidió crear la ong Georgette Sand. La asociación se centró en denunciar estas desigualdades utilizando los medios digitales a su alcance. Creó un blog en trumblr Womantax y un hashtag en twitter, #womantax, donde los internautas cuelgan fotos con las diferencias que descubren.

Georgette Sand no solo se dedica a canalizar estas diferencias a través de internet sino que también aprovecha los medios a su alcance denunciándolos. Como por ejemplo, la petición lanzada a través de Change.org contra la cadena de supermercados Monoprix, en Octubre de 2014, para que acabara con la diferencia de precios en sus productos de higiene. Esta petición alcanzó casi las 45.000 firmas. A raíz de todo el ruido generado en los diferentes medios digitales Pascale Boistard, Secretaria de Estado de los Derechos de la Mujer, se interesó por el tema iniciando una investigación formal sobre el asunto. Incluso llegó a tweetear: “¿Es el rosa un color de lujo? #womantax” 

womantax

Existen otras conversaciones-protesta realizadas a través de los medios digitales. En twitter podemos encontrar otros hashtag con el mismo fin: #pinktax; @vaginatax o #vaginatax; la campaña lanzada en la SuperBowl, el año pasado, cuando se enviaron 10.000 tweets con el hashtag #NotBuyingIt para denunciar las imágenes sexistas que las marcas usan en sus anuncios. Facebook es también un canal elegido para protestar debido a la gran penetración que tiene entre los usuarios de las redes sociales. Por ejemplo la fanpage “je suis une pub sexiste” cuenta con más de 7.000 likes.

En España las asociaciones de consumidores, OCU y FACUA, alegan no haber recibido ninguna denuncia concreta. Puede ser debido a que todavía no se ha realizado ningún estudio al respecto, pero eso no significa que no existan. “Durante años se ha considerado que las mujeres están dispuestas a pagar más en unos productos, y las marcas lo han aprovechado” justifica Carlos Torecilla, profesor de marketing en ESADE. Contamos con la versión española del hashtag denuncia, #tasarosa. Pero de momento se centra principalmente en retuitear las diferencias encontrada en otros países.

Igual que en Francia, estos canales se pueden usar para luchar contra la discriminación por género. Debemos aprovechar los medios a nuestro alcance para conseguir una igualdad, incluso cuando los productos son más caros para los hombres que para las mujeres. Que seguro que también existen.

FUENTE: Foto publicada en “je suis une pub sexiste

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