Según la doctora Valerie Young, siete de cada 10 personas, sufren o han sufrido alguna vez un trastorno llamado “síndrome del impostor”.

Según Young, “Millones de mujeres y hombres en todo mundo, desde exitosos directivos de empresas, hasta brillantes estudiantes o actrices, como Kate Winslet, están secretamente preocupados por no ser tan capaces como todos creen”

¿Alguna vez sientes que eres un fraude y van a descubrir tu engaño y que no mereces lo que tienes ni tienes realmente tanto talento?

¿Crees que tus logros profesionales o felicitaciones por tu trabajo son inmerecidos o sólo son producto de la buena suerte y que no debes sentirte orgulloso de ellos?

Si te has sentido identificado, posiblemente estés experimentando el Síndrome del Impostor.

¿Qué es el síndrome del impostor?

El Síndrome del Impostor se define como el conjunto de sentimientos de ser inadecuado e insuficiente, la sensación de ser un fraude, incluso cuando existe información objetiva que indica que no es cierto.

Supone una situación compleja puesto que quién lo sufre no cree en las evidencias que demuestran que lo contrario a lo que siente es cierto de manera totalmente objetiva.

Se encuentra tanto entre actores, músicos, famosos, emprendedores, ejecutivos, bloggers prácticamente cualquier persona con el patrón común de ser personas que están obteniendo éxitos o cosas buenas en mayor o menor grado.

Quién lo sufre siente que no merece el éxito, los premios ni las felicitaciones que obtiene y siente miedo de que alguien descubra que en realidad no merece las cosas buenas que recibe, que en realidad no tiene suficiente talento como para merecer ser reconocido o felicitado etc

Indicadores más habituales del Síndrome del Impostor

  • Tiendes a admirar y sobre estimar las habilidades de los demás y a subestimar las tuyas.
  • Sobrestimas el talento de los demás y subestimas el tuyo (no crees tener talento o tanto como para merecer lo que consigues).
  • Te sientes incompetente a pesar de que los demás te consideren competente para tu trabajo.
  • Quitas mérito a tus logros y atribuyes tu éxito a factores externos (no a tu talento).
  • Te cuesta poner precio y valorar adecuadamente tu trabajo aunque lo realices perfectamente.
  • Tiendes a focalizar más en tus debilidades que en tus fortalezas.
  • Crees que cualquiera puede hacer lo que tú haces.
  • A pesar de acumular éxitos por méritos propios sientes que a cada paso van a descubrir que eres un fraude y en realidad no has merecido esos éxitos.
  • Sientes que van a descubrir que no tienes tanto talento como se piensan.
  • Tienes tendencia a considerar tus éxitos a la suerte o casualidades pero por el contrario asumes tus fracasos y errores como algo únicamente de tu responsabilidad.
  • Por lo general, has obtenido ciertos logros y éxitos (en mayor o menor medida) pero no crees merecerlo.
  • Te sientes inseguro haciendo tu trabajo, aunque nunca hayas tenido queja del mismo e incluso hayas sido felicitado.
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¿Cómo superar el Síndrome del Impostor?

Muchas veces te exiges demasiado y tú mismo te generas tu propio estrés y ansiedad pensando que de un momento a otro van a descubrir tu engaño que no es tal y que  no existe excepto en tu mente.

Para superar el Síndrome del Impostor lo más sencillo sería:

  1. Tomar consciencia de ello

El Síndrome del Impostor es algo que existe en tu mente pero no existe como tal, no es real, es tan solo una representación  de sentimientos y puedes cambiarlo. Es algo que crees, es una creencia.

Lo más aconsejable es empezar por observar tus pensamientos y comportamiento así como tu autolenguaje negativo. Es posible que de manera consciente o inconsciente, estés mandando estés mandándote mensajes negativos de manera continua.

Algunas preguntas que pueden ayudarte a superar el síndrome del impostor son:

  • Si te descubren tal y como dices, ¿qué descubrirían realmente? ¿Qué podrían contar? ¿Qué has incrementado las ventas en tu blog porque has mejorado el SEO y tus contenidos y has trabajado intensamente o que ha sido suerte?
  • ¿Qué evidencia tienes de que los éxitos profesionales obtenidos no hayan sido consecuencia del trabajo bien realizado?
  • Realmente, ¿Hay gente que haya criticado tu trabajo, haya cuestionado que sabes de algo o que dominas tu trabajo?
  • Si tus fracasos son responsabilidad tuya y no de la suerte, ¿quién es responsable de tus aciertos?
  • Si personas que no te conocen te felicitan por tu contenido o tu trabajo, te dicen que les estás ayudando y aportando valor, ¿Qué necesitarías para aceptar que es cierto y que lo que consigues es porque haces bien las cosas?
  • ¿La mayoría de tus clientes, usuarios, seguidores que no te conocen personalmente se quejan de ti o te felicitan?
  • Cuando tu felicitas a alguien por un trabajo bien hecho, ¿lo dices en serio o lo dices en broma o para tomarle el pelo? Si cuando lo dices, lo dices en serio, qué evidencia tienes de que las otras personas no lo digan en serio igualmente cuando te felicitan o premian.
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2. Practica aceptar felicitaciones y agradecimientos

Una de las cosas más difíciles es aceptar las felicitaciones. Cuando te dicen “qué bien estás”, “qué buen trabajo”, “qué inteligente eres”… tendemos a rechazarlo y contestar con una media sonrisa de vergüenza o con “para nada”, ” no digas tonterías” etc.

Muchas veces se confunde el exceso de humildad o evitar ser visto como orgulloso, creído, prepotente con el hecho de aceptar una felicitación merecida.

Durante los próximos 7 días practica aceptar las felicitaciones y el feedback positivo que recibas.

Si te dicen “qué bien te veo hoy” o cualquier otra valoración positiva, puedes probar a responder “Gracias por darte cuenta”, “Gracias por valorarlo”.

  1. Haz una auditoría de tus éxitos

Una de las formas de trabajar el Síndrome del Impostor es hacer una lista de tus éxitos y logros y reflexionar sobre qué hiciste previamente.

Te propongo un ejercicio:

Si te sientes reflejado en alguno de los casos expuestos te invito a que escribas en una hoja tus éxitos, logros y felicitaciones recibidas en el último mes, último año y a lo largo de tu carrera profesional. Posteriormente, anota al lado de cada éxito o felicitación laboral qué hiciste anteriormente a recibir dicho éxito o felicitación. Compara la lista y observa si existe una relación causa-consecuencia entre tus acciones y el éxito cosechado.

Ejemplo:Escribes un post, el post recibe visitas, es compartido, recibe comentarios, te felicitan, recibes más visitas. ¿Es producto de la suerte o bien has escrito algo que ha conectado con la gente y les ha gustado y por eso lo comparten y te felicitan porque les has ayudado de verdad?

4. Convierte tu autolenguaje negativo en positivo

Lo que nos decimos nosotros mismos es igual, e incluso más importante de lo que nos dicen los demás. Tu autolenguaje y tus pensamientos influirán en tu forma de hacer las cosas, en tu comportamiento y en la forma de interpretar lo que sucede.

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Si detectas tus pensamientos y autolenguaje negativo y consigues cambiarlo a positivo, verás como ganas confianza y la sensación de control.

5. No te compares con los demás

No pienses en los logros de los demás, en el éxito del de al lado ni en los que parece que todo les va bien. Comienza a escribir tu propia historia sin tener en cuenta lo que hacen o dejan de hacer los demás, sólo así tendrás la confianza suficiente para mostrarte tal y como eres y demostrar lo que vales.

6. Ponte metas realistas y no tengas prisa

Si te marcas objetivos demasiado grandes, difíciles de alcanzar, siempre sentirás que no llegas y tenderás a echarte la culpa a ti. Trata de plantearte metas más pequeñas, más fácil de alcanzar y en menos tiempo y así supondrán un chute de confianza para ir a por más.

Para terminar, decirte que el síndrome del impostor puede ser la razón o una de las principales causas de no avanzar profesionalmente todo lo que nos gustaría. Es una forma de autosabotearnos sin darnos cuenta. Por eso es tan importante detectarlo y ponerse manso a la obra para superarlo.

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