Cuando el marketing y la cultura van de la mano
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Haciendo una búsqueda sencilla por Internet bajo el término marketing todo parece estar enfocado desde un punto más bien frío y distante pero esto no es así, ni mucho menos. Por un lado está claro que sí, se puede sacar provecho del markerting (tanto online como offline) para conseguir mayores ventas de un bien o servicio, pero ahí no acaba su función. Por otro está la tarea del marketing que está enfocada en dar a conocer un aspecto cultural, en llevar al espectador algo que puede ser de su interés y que, quizás, aún desconozca o no sepa su significado completo. Ocurre esto mismo en uno de los edificios más emblemáticos de la bella Barcelona: la Casa Batlló. Hablar de este lugar es dar por hecho que mucha gente conoce todo lo que se esconde detrás de la magnífica obra del arquitecto Gaudí, pero esto no siempre es así. Observar la Casa Battló es de por si un espectáculo que merece (y mucho) la pena, pero hay mucho por descubrir. Con motivo del Dia Sant Jordi quieren acercar más esta obra de arte al público. Pero, ¿cómo lo van a hacer?

Ahí es donde entran en juego sus campañas de marketing y el hecho de saber manejar también a su favor las Redes Sociales para entablar un contacto más directo con su público objetivo. Detrás de todo se encuentra un gran equipo de profesionales que conocen muy bien la obra a la que representan (que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2005) y que, además, ha sabido cómo llegar al público para que éste también pueda descubrirla.

 

Lo que pretenden hacer es atraer a través de varios reclamos. Su estrategia de marketing en este sentido está centrada en un día muy concreto, que hace alusión al patrón de todos los catalanes (Sant Jordi) y que tiene lugar el 23 de abril. En esa fecha las calles siempre se llenan de gente que va en busca de libros (por coincidir con el Día del Libro) y de rosas. Pero, ¿por qué rosas? Ése es el segundo reclamo. La leyenda que habla de Sant Jordi cuenta la historia de un dragón que quería devorar humanos y de un valeroso caballero que salva a su princesa de una muerte segura matando a la bestia. Cuando esto ocurrió se cuenta que de la sangre del dragón brotaron rosas rojas y que una de ellas fue entregada a la princesa por Sant Jordi, por lo que es tradición que los hombres hagan lo propio, hoy en día, con sus amadas. Por este motivo el año pasado se adornó la fachada de la Casa Batlló con preciosas flores hechas a mano y este año han querido dar un paso más.

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Pablo Montes / Pixabay

En ese 2017 el segundo reclamo (las rosas) seguirán presentes pero, además, se quiere que el público sea más partícipe, que es el tercer reclamo. Por este motivo se anima a colaborar a traveses de la donación de sangre, que se puede llevar a cabo justo enfrente de la Casa Batlló del 21 al 23 de abril y de 10 a 21 horas.

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