El mundo de hoy nada tiene que ver con lo que era hace treinta años. Hay muchas tecnologías y disciplinas, de la robótica a la digitalización, que han experimentado una revolución, y si hay un ámbito en el que todo ha cambiado de manera radical es, sin lugar a dudas, en el de las comunicaciones.

Internet lo ha transformado todo. Ya no compramos igual, ni aprendemos de la misma forma, nos comunicamos con nuestros allegados de manera distinta, vemos la tele online y trabajamos en remoto. La información, nuestros contactos o la pizzería de la esquina están al alcance de un clic. Todo, gracias a esta tecnología capaz de crear una red mundial a través de la cual intercambiamos ingentes cantidades de datos.

Esta revolución llegó también lógicamente a las empresas. Al facilitar las conexiones, internet abrió nuevas posibilidades. Por ejemplo, cada vez hay más pequeñas y medianas empresas que comprenden que disponer de una web donde ofrecer sus productos es muy beneficioso: una tienda online es tan necesaria (o más) que una tienda física. De la misma forma, internet ha simplificado estructuras y procesos: por ejemplo, ya no es necesario que una empresa cuente con decenas de líneas de teléfono para comunicarse; existen muchas opciones, como la telefonía IP.

¿Qué es la telefonía IP y qué ventajas ofrece a las pymes?

La telefonía IP (o protocolo de telefonía por internet) es una tecnología que usa el protocolo IP (es decir, la comunicación de datos usada en la red) para el intercambio de voz o fax. De esta forma, la comunicación por internet sustituye a las llamadas que tradicionalmente se realizaban a través de las redes telefónicas.

La telefonía IP tiene muchas ventajas para las empresas:

– El coste asociado a la infraestructura de instalación y las facturas mensuales. Los sistemas telefónicos tradicionales son mucho más difíciles de administrar, configurar y mantener. Además, al utilizar la conexión a internet, no será necesario disponer de líneas adicionales, que tienen un coste mensual elevado. En cuanto a la factura, estos sistemas permiten utilizar el operador de voz sobre IP que más convenga en cada momento, con el consiguiente ahorro en el consumo telefónico.

– Un sistema informático integrado: la telefonía IP es la extensión natural del sistema informático. Con esta tecnología es posible realizar y recibir llamadas desde los ordenadores y se puede utilizar teléfonos “tradicionales” comunicados con el ordenador. Esto aumenta la eficiencia y permite integrar las llamadas en los sistemas de gestión. Por ejemplo, se puede marcar desde el navegador web, se reducen los errores de marcado y al recibir una llamada el ordenador puede abrir de forma automática la ficha de la persona, mostrando toda la información disponible.

– Facilita la aplicación de nuevas fórmulas de trabajo: la telefonía IP es ideal para el teletrabajo, porque los empleados pueden disponer de un teléfono IP conectado a su banda ancha. El sistema de nuestra oficina lo reconocerá como una extensión más, sin que tenga ninguna influencia si está o no en la oficina. Además, la telefonía IP facilita la aplicación de novedades que se han implementado a marchas forzadas en los últimos meses, como las multiconferencias con varios usuarios.

En definitiva, la telefonía IP no es el futuro: es un presente que ya está aquí.