La necesidad de contar historias nos ha acompañado a lo largo de la historia, desde las pinturas rupestres hasta la actualidad, donde incluso se ha facilitado el formato stories en redes sociales como Instagram. Los profesionales del marketing son conscientes de la necesidad humana de contar historias y por ello han creado la exitosa combinación narrativa-marketing. ¿La conoces? En este artículo te hablamos de una de las técnicas de venta de mayor éxito.

Narrativa transmedia: el arte de contar historias

Si retrocedemos en la historia, nos damos cuenta de que los relatos más importantes se contaron alrededor de un fuego y fueron transmitidos de generación en generación. La audiencia era partícipe de la narración a través de sus opiniones y la transmisión oral. Sin embargo, al llegar el siglo XX, los medios de comunicación y compañías acapararon el mensaje y convirtieron a su público en receptores pero no transmisores.

Por suerte, la era digital ha devuelto el poder de participación al público acreditando de nuevo la posibilidad de contar historias a través de las últimas tecnologías. El receptor del mensaje ha tomado el control y acercado su rol al de creador respondiendo a las historias que recibe creando nuevo contenido en forma de videos, blogs y publicaciones en las redes sociales. En este sentido, todo contenido se une a la gran narrativa: del creado por un adolescente en su dormitorio al creado por una compañía.

Podríamos incluso hablar del inicio de la inteligencia colectiva, que ha transformado no solo la forma en la que nos comunicamos sino también la forma en la que vendemos o utilizamos el marketing. La narrativa transmedia busca involucrar al lector en la narración la historia. ¿Cómo? Mediante la transmisión de historias independientes, pero relacionadas entre sí, contadas en diferentes plataformas que se complementan entre sí, como por ejemplo el universo creado por la serie Walking Dead que encontramos en Amazon.

El formato varía ya que puede tratarse de apps, videojuegos, podcasts, cómics, redes sociales, novelas o prácticamente cualquier tipo de formato. Por ejemplo, la tragamoneda de Juego de tronos en Betway Casino permite a los fans de Poniente mantener vivos a sus personajes mientras juegan. Lo mismo sucede con las tragamonedas derivadas de las películas La boda de mi mejor amiga, Tarzán y Jurassic Park, o con los juegos de mesa derivados de las mismas. Todo ello para atraer al consumidor mediante la aparición, de un producto de masas, en diferentes formatos.

Pero, ¿qué hace a la narrativa transmedia tan exitosa en marketing? La posibilidad de utilizar múltiples plataformas y de combinar la comunicación pública con la comunicación interpersonal. Este universo comunicativo nos permite acceder a nuestros personajes e historias favoritas a través de varios medios y canales, facilitando la identificación con la marca y, por tanto, favoreciendo la compra, ya que al consumidor le gusta comprar aquello que le resulta familiar.

Las narrativas transmedia más exitosas

Un ejemplo pionero de narrativa transmedia es Matrix donde la historia se desarrolla a través de tres películas, cortos animados, cómics, videojuegos y más contenido que los fans de la saga continúan expandiendo. Red Bull, escogida entre los 7 ejemplos excelentes de marketing con historias también ha conseguido crear una conexión fuerte con el consumidor a través de múltiples canales, así como Coca-Cola y su campaña La fábrica de felicidad, una de las mejores combinaciones de narrativa y marketing según HiSocial.

La compañía transmitió su mensaje a través de una serie de videos sobre personajes animados que viven en una tierra mágica dentro de una máquina expendedora que fabrica Coca-Cola en su interior. La historia es entretenida y como podemos ver en el siguiente video, permite que el consumidor capte la idea de forma simple:

Otro ejemplo es Star Wars, uno de los primeros ejemplos de narrativa transmedia. No solo nos regaló toda una franquicia de películas sino que además podemos disfrutar de productos como juguetes, ropa, literatura, cromos, aparatos electrónicos e incluso consumidores que pasan a ser “prosumidores” (productores-comsumidores) que han creado historias conjuntas a través de blogs o canales de Youtube donde nacen los fan films, páginas web especializadas en la saga o la versión lego de la franquicia.

Sin embargo, los ejemplos de narrativas transmedia no solo se limitan a historias de ficción sino también historias reales, como las campañas mediáticas o políticas. De hecho, debido a su gran impacto en el periodismo y la comunicación se ha creado una denominación para estas: narrativas políticas transmedia o «transpolítica». Así, los partidos políticos buscan enlazar la campaña a través de Internet (a través de influencers de cada partido y comunidades virtuales) y la campaña offline (a través de los medios de comunicación tradicionales). Una de las campañas más representativas en cuanto a narrativa transmedia es la que realizó Obama en 2008 con su campaña Yes, We Can que se extendió por todos los medios disponibles, fue compartida por millones de personas y dio muchísimo que hablar en Facebook, MySpace, YouTube o Flickr, entre otros canales y medios.

Como ves, la narrativa transmedia está en todas partes. Y tú, ¿de qué modo la utilizas en marketing?