La Feria del Libro contra la Autopublicación
5 (100%) 1 vote

¿Una Feria del Libro contra los libros, los autores y las editoriales? Parece una broma, pero no lo es. La Feria del Libro de Madrid, que abrió sus puertas el pasado 26 de mayo, ha vuelto a negar el acceso a las editoriales dedicadas a la autopublicación.

No es novedad

Aunque la noticia apenas si ha tenido presencia en los medios (¿por qué?), lo cierto es que el hecho no es nuevo. Como denuncian cinco de las editoriales afectadas (Bubok, Entrelíneas Editores, Éride, Bohodón y viveLibro), sucede desde que han surgido este tipo de editores.

Bubok, por ejemplo, surgida 10 años atrás, jamás ha podido presentarse en la feria. En cada edición, la dirección le ha denegado el acceso por un motivo diferente. Y, según asegura su director, Sergio Mejías, se ha ido modificando el reglamento para tapar los resquicios legales a los que se pudieran acoger.

Así que no se trata de una negativa puntual, sino de un práctica continuada que parece tener más que ver con el modelo del negocio que con otro tipo de razones.

La Feria del Libro y el modelo tradicional

La Comisión Organizadores de la Feria del Libro de Madrid está compuesta por 4 vocales representantes del gremio de libreros; 3, del de editores; y 2, del colectivo de distribuidores. Y la razón que este año han escogido para negarles un sitio en la feria es la escasa presencia de estas editoriales en las librerías.

En el fondo, lo que subyace es un baremo que se basa en el modelo tradicional de publicación, distribución y venta de libros. Las editoriales que se centran en la autopublicación han venido a cambiar este modelo en el cual la editorial publicaba, el distribuidor hacía de intermediario y el librero vendía. Ahora las cosas ya no son así. Internet está cambiando el terreno de juego. Todo este sistema se tambalea. Lo digital asusta.

Artículos relacionados:  Housfy quiere reinventar el negocio de las agencias inmobiliarias a través del mundo digital

Y especialmente el gremio de libreros (y seguramente, los grandes sellos editoriales) lo ve como una amenaza. Lo que explicaría este veto contiuado.

De hecho, según informa El Confidencial, el criterio alegado es mucho más que cuestionable. En contra de lo sostenido por la Comisión, según este criterio, otras editoriales, que siguen el modelo tradicional, tendrían que haber sido excluidas con mayores razones puesto que su presencia en librerías es aún inferior.

Además, Éride o viveLibro no sólo se dedican a la autoedición sino que disponen de edición tradicional y de coedición. Y habían tenido acceso a la Feria del Libro de Madrid en pasadas ediciones, hasta que se modificó el reglamento para prohibir la participación de aquellas editoriales que se dedicasen “principalmente” a la autopublicación.

Y, si confiamos en lo declarado por estos 5 editores, la decisión ya había sido tomada con antelación a disponer de los datos que, según la Comisión Organizadora de La Feria de Madrid, justifican la medida.

Daño a los lectores y a los autores

Al final, los verdaderos perjudicados son los lectores y los autores. (Sin entrar en el daño que esto supone para estas ediroriales, que no pueden aprovechar uno de los eventos económicamente más importantes del año).

Por un lado, lo autores, que han tenido que hacer un esfuerzo enorme para ver su libro publicado, no pueden acceder a uno de los mayores escaparates del mercado. Su visibilidad baja. La posibilidad de entrar en contacto con los lectores, también.

Si no es suficiente con la exclusión sufrida por parte de los sellos editoriales tradicionales, ahora además, indirectamente, se les excluye por acudir a los únicos editores que han puesto a su disposición las herramientas necesarias para cumplir con su sueño de publicar.

Artículos relacionados:  Startups de restaurantes transforman la forma de comer

La autoedición es un gran vivero de autores. Son conocidos los muchos casos ya de escritores que comenzaron en la autoedición y que hoy publican con grandes firmas.

Esta exclusión, antes que nada, es un ataque a todos esos autores por parte de quienes tendrían que ser sus primeros defensores, los libreros.

Y a los lectores se les priva del acceso a autores y libros que en muchos casos tienen un enorme tirón de ventas, lo que no deja de ser una forma de alejarlos de la Feria del Libro.

Si, como lector, no puedo encontrar al escritor o el libro que busco, ¿para qué voy a acudir a esta Feria? ¿Y hasta qué punto quiero participar en un evento que excluye las obras que me gustan y a los autores que sigo o admiro?

Foto vía: UNED