Google ha conseguido crear una potente arma en el sector de la publicidad y la ha bautizado como Google Adwords, gracias a este servicio las empresas tienen una manera de llegar a un público que va a ser impactado con nuestro anuncio justamente porque ha mostrado interés en el servicio o producto que ofrecemos, es decir, ha efectuado una búsqueda con la intención de encontrar una respuesta a una necesidad. Así que en cierta manera, si lo hacemos bien, las posibilidades de atraerlo hasta nuestra página web deberían ser lo suficientemente altas como para obtener beneficios con la publicidad online.

Está bien, quizás no es tan sencillo como estoy haciendo creer, para llegar a impactar este usuario debemos tener en cuenta diferentes factores como la segmentación de nuestro público objetivo o la correcta elección de unas palabras clave que, en algunos casos, pueden llegar a traer bastantes dolores de cabeza.

En este artículo daremos por supuesto que ya estamos impactando a los usuarios ideales pero que lo que queremos es que se sientan atraídos por nuestro anuncio. Al fin y al cabo, algo tiene que distinguirnos del resto de anuncios que apuestan por las mismas palabras clave con un presupuesto similar.

Ante esta situación la única posibilidad que tienes para marcar una diferencia en frente a los demás anunciantes va a ser la “literatura”, es decir, las palabras que elijamos y la composición que forman.

Los anuncios en Adwords no son fáciles ya que tenemos un límite de caracteres que podemos utilizar y no solo esto sino que se añade también las restricciones de palabras como “haz clic aquí”. Así que en cierto modo, lo que debemos conseguir es que el usuario haga clic en tu anuncio sin poder decírselo.

Nosotros nos enfocaremos en los tres puntos que, al fin y al cabo, nos interesan: El CTR, el nivel de calidad y las conversiones. En este artículo vamos a focalizarnos en intentar mejorar al máximo cada una de estas variables.

El objetivo del usuario

Es muy importante entender qué es lo que nuestro usuario busca. Así que deberíamos preguntarnos ¿Cuál es el objetivo que tiene la persona que está buscando?

Debemos centrarnos en lo que el usuario quiere, porque la respuesta más precisa a su necesidad es la que va a tener un efecto más contundente. Es decir, el anuncio que se adapte de una manera más específica a su problema.

Por ejemplo, en vez de preguntar frases como “¿Problemas con el acné?” simplemente afirma lo que vas a hacer “Acaba con el acné para siempre”.

No malgastes el espacio del título en algo que tú y tus visitantes ya sabéis, dale a los visitantes la solución que están buscando.

Debemos fijarnos en el objetivo del visitante. Si su objetivo es vender un coche, no nos centremos en ofrecer lo que el busca “Quieres vender tu coche hoy?” Debemos centrarnos en lo que quiere que pase “Te compramos tu coche hoy”.

El miedo a perder

¿Sabías que estamos más motivados por el miedo a perder algo que por la idea de poder ganar algo?

Google nos permite poner una cuenta atrás en nuestros anuncios, de manera que es más fácil que el usuario motivado por perder la oportunidad haga clic en tu anuncio. Así, se mostrará en tu anuncio el tiempo que queda antes de que éste finalice (se acabe la oferta, termine la campaña, etc.). Con esto, será más fácil que los usuarios que dudan se decidan a hacer clic.

Mantén los anuncios actualizados

Es mucho más atractivo poder leer una noticia de hace tres horas que una de hace tres meses ¿verdad? Lo mismo sucede con los anuncios.

En este caso estamos hablando de dar datos actualizados, como puede ser informar sobre un suceso reciente o hacer referencia a una estación, época, mes, etc. del año. Imaginemos que estamos en primavera, será más atractivo para el usuario que busca ropa que le enseñemos en el anuncio que no solamente le ofrecemos ropa, sino que tenemos la ropa de moda para esta primavera.

Sé específico

Si tienes la posibilidad de ofrecer números concretos de lo que tienes o de lo que ofreces, es mucho más creíble para el usuario. Lo mismo sucede con los números redondeados o aproximados, en vez de escribir “más de 500 consejos” probablemente funcionara mejor “586 consejos”.

Cuanto más específico sea el anuncio más creíble.

Haz que sea personal

No hables siempre de nosotros o yo, porque estarás cayendo en el error de ser demasiado egocéntrico. ¿Qué hay del consumidor? ¿Qué es lo que le ofreces? Debes dirigirte a él, hablarle de lo que necesita y de lo que vas a hacer por él.

Como dice John Kuraoka:

La segunda palabra mejor en el mundo es “tu”, la primera es el nombre del consumidor.

Como aún no hemos avanzado lo suficiente como para poder llamar al usuario por su propio nombre en un anuncio (aunque estoy seguro que solo es cuestión de tiempo) de momento nos conformaremos con la segunda mejor palabra: Tu.

Haz que tus anuncios sean locales

Uno de los grandes errores que se comenten sobre este tema es poner un número de teléfono con una extensión diferente a la localidad en la que se está haciendo la campaña con el anuncio.

Los usuarios se sienten cómodos cuando las cosas les son familiares, y puede ser un gran fallo no ofrecer esta familiaridad en cuanto a la ubicación geográfica.

Lo ideal es que los clientes potenciales sientan que estás a la vuelta de la esquina preparado para echarles una mano.

Testea los anuncios

Testea sin parar, no hay límite.

Nunca te conformes con un CTR, por muy bueno que sea probablemente podrás mejorar y mas cuando Google te ofrece la manera más fácil para hacer test constantes.

Con crear dos o tres anuncios y mirar cual funciona mejor, puedes deducir patrones y analizar los más efectivos y los que peor han funcionado para poder mejorar.

Este articulo está inspirado en otro de unbounce.

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