Engagement es el arte de conquistar y no es lo mismo que seducir. Nuestros clientes ya conocen  la diferencia.

Conquistar es asumir un compromiso, apostar por una relación a largo plazo, cultivar la confianza y la certeza de nuestros consumidores.

Por eso hablamos de engagement, o lo que es lo mismo, compromiso del público con nuestra marca. Pero el compromiso es algo que solo se consigue si es recíproco.
Es indispensable que ante todo, identifiquemos que para conquistar, debemos asumir cual será nuestro estilo comportamental como negocio y desde que lugar vamos a establecer vínculos a largo plazo con nuestra audiencia.

Las bases del engagemet

Para que el consumidor se identifique y comprometa con nuestra marca, es decisivo asumir una nueva filosofía a la hora de abordar nuestra estrategia de marketing.
Los hábitos de consumo han cambiado y muestran el desgaste de las técnicas que interrumpen de manera intrusiva la experiencia de los consumidores. De hecho, ya hay estudios que demuestran que banners y pop-ups tienes los días contados.
Los usuarios están hartos de los impactos no deseados y la poca efectividad de este tipo de formatos nos obligan a repensar nuestras estrategias.

Cuando hablamos de engagement marketing, no hablamos de otra cosa que de marketing sostenible.

Claves para consolidar el engagement

• El permission marketing

El marketing de permiso es lo opuesto a la publicidad impuesta y el impacto no deseado. Consiste en recabar el consentimiento del usuario para enviarle publicidad.
Algo que exigen la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD)y la Ley de la sociedad de la información y el comercio electrónico (LSSI), ambas regulaciones defienden el principio de permiso y es evidente, que en este caso, están en perfecta línea con las tendencias del mercado y los principios del engagement.
Los consumidores ya no toleran ser asaltados, primero deben dar su permiso (opt-in) en lugar de rechazar (opt-out) después de que la publicidad haya sido enviada.

Los usuarios demandan contenidos personalizados y ya se habla del fenómeno de la infoxicación, que no es otra cosa que la saturación de información que los usuarios consideran irrelevante.

Cuando dirigimos nuestro mensaje de manera diferencial a personas que lo han requerido, estamos consolidando nuestra estrategia y potenciando nuestra efectividad.
El tener la posibilidad de dirigirnos de manera diferencial a nuestro target objetivo incrementa no solo la posibilidad de éxito, también refuerza la confianza en nuestra marca.

• Comunicación efectiva

Consolidar el engagement significa desarrollar una comunicación activa y proporcionar experiencias ligadas a intereses, necesidades y conectadas con su singularidad.
Aprender a humanizar la marca es desarrollar la escucha activa, darle el protagonismo a nuestros clientes y abordarlos de una manera respetuosa.
La manera más efectiva de lograrlo es promover el diálogo entre la marca y el público, creando espacios de encuentro e interacción y ajustando las propuestas a las inquietudes de nuestro público.
Conectar es saber enlazar la emoción a la experiencia. Asumir un marketing emocional. Singular, que conecte con las motivaciones.

• El valor del valor

Por muy redundante que parezca, los valores que promovamos en nuestra marca tienen un valor indiscutible en el engagement.
Las marcas que han apostado por una cultura de valores, por promover sus convicciones éticas y morales, han sido las que más impacto y calado han tenido en su audiencia.
Permiten a su público identificarse y conectar emocionalmente con su marca.
Uno de los descuidos más costosos que cometen las empresas es no asumir una cultura de valores para trasladar a su audiencia.
Esto se refleja en las estrategias que plantean muchas y que desprecian los derechos de aquellos a quienes pretenden conquistar.
Entre estos derechos más descuidados por las empresas está el de la protección de datos. Algo tan relevante en medio de la eclosión digital y uno de los factores clave para consolidar la confianza de los consumidores.

Conseguir esta identificación y esta implicación con la marca , sin duda es el mayor reto que deberán asumir las empresas para consolidar su engagement. Para ello, no valen los trucos ni las técnicas, no valen las herramientas desteñidas por el uso y abuso. Las empresas deberán trabajar el fondo, plantear la base de sus valores, revisar sus principios, saber trasladar sus convicciones de una manera honesta, respetuosa y clara.

Imagen: g2informatica

2 Comentarios

  1. Lorena Martínez Martínez

    Me ha gustado mucho el artículo. El uso de las técnicas de marketing no debe menoscabar el cumplimiento de la legalidad y además el término de «marketing sostenible» es el ideal de todo marketer. Ofrecer a cada usuario información de los productos y servicios que realmente le interesan. Es muy interesante comprobar que engagement y legalidad encajan muy bien con otros términos como el micromarketing y el Big Data.

    • Marina Brocca Bartolozzi

      Gracias Lorena por estas observaciones tan acertadas.
      Desde luego, existe un prejuicio que como todos, nace de la desinformación, de que las estrategias de marketing y social media, no comulgan con la regulación en materia de protección de datos.
      La realidad, es que empastan a la perfección, porque se defiende el marketing de permiso, del que ya hablaba Seth Godin, el autor referente en el mundo del marketing, también promueve la personalización, y la transferencia, acciones que fomentan la confianza en oposición al marketing intrusivo y temerario.
      Un abrazo Lorena!

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