Vivimos inmersos en un mar de imágenes y estímulos visuales. Es la era digital, una etapa histórica marcada por el desarrollo tecnológico, y donde el poder de la imagen está alcanzando su máxima expresión. Nunca habíamos contemplado unos niveles de realismo como los que observamos ahora. La alta definición y la calidad de los mensajes sonoros ejercen un efecto magnético. Nadie queda indiferente ante una pantalla led de última generación.

Ese poder de atracción de los contenidos audiovisuales constituye una herramienta infalible para el trabajo de los publicistas. Las campañas basadas en la tecnología digital adquieren unas dimensiones especiales y un nivel de impacto difícilmente superable con otros métodos. Es el Digital Signage o la extensión de la revolución tecnológica al mundo de la publicidad.

Digital Signage, la publicidad del siglo XXI

El Digital Signage hace referencia a lo que se conoce como señalización digital, o lo que es lo mismo, la difusión de contenidos audiovisuales de alta calidad en zonas comerciales o espacios públicos. De ello se encargan empresas especializadas como Mood Media España, que ponen su potencial tecnológico al servicio de los creativos y expertos en marketing.

La señalización digital tiene múltiples aplicaciones. La utilizan con frecuencia los ayuntamientos para dar a conocer alguna información útil para el ciudadano, vinculada al tráfico o a afectaciones en la movilidad. Pero es en la publicidad donde ha encontrado su campo de actuación más impactante.

La emisión de los anuncios o mensajes publicitarios puede realizarse a través de diferentes dispositivos: pantallas led de interior o exterior, carteles digitales, pantallas gigantes y mupis luminosos o tótems (estructuras que se colocan en las calles para difundir anuncios). Todos tienen un denominador común y es su poder de atracción frente a las miradas de los viandantes.

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Variedad de contenidos

El Digital Signage permite difundir contenidos muy diversos, desde videos musicales hasta spots publicitarios, información general o retransmisiones deportivas. De esta manera, los establecimientos comerciales pueden programar sus emisiones en función del público y el horario. La clientela de los centros comerciales varía a lo largo del día. El público joven suele concentrarse por la tarde-noche, mientras que por las mañanas predomina una clientela femenina y de mayor edad. Son factores a tener en cuenta a la hora de planificar las emisiones.

En cualquier caso, la clave es la variedad, pero también la ubicación resultará determinante. Cada espacio requiere un tipo de contenido específico y debe ser analizado en profundidad para extraerle el máximo partido al Digital Signage.

Algunos ejemplos emblemáticos

La cartelería digital podemos encontrarla en el interior y exterior de grandes centros comerciales, escaparates de tiendas y puntos de las ciudades especialmente concurridos. Algunos de los ejemplos más emblemáticos son la plaza Picadilly Circus de Londres, plena de pantallas led de grandes dimensiones; Times Square en Nueva York o los famosos cruces de Tokio ampliamente fotografiados. La ciudad de Las Vegas es otro paradigma del Digital Signage, con luces y pantallas luminosas que se vislumbran desde lejos. A menor escala también podemos encontrar ejemplos en las capitales españolas, especialmente en Madrid y Barcelona.