Cómo crear contenido enfocado en el cliente que además convierta
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El trabajo de quienes redactan contenido depende de su capacidad para crear contenido enfocado al cliente, que sea lo suficientemente bueno como para también convertir. Esto con frecuencia es más fácil decirlo que hacerlo. Curiosamente uno de los principales obstáculos se relaciona con el conocimiento.

La creación de contenido para clientes

Los que redactan el contenido para empresas, tienen que convertirse en expertos en los servicios o productos que ofrece la compañía para la que trabajan. Aunque esta experiencia resulta muy valiosa, puede ser contraproducente cuando lo que se intenta es crear contenido que sea relevante y que conecte con los clientes.

Con frecuencia se cae en el error de ser tan conocedores de las características y especificaciones técnicas de los productos que se intentan vender, que se cree que todos los clientes desean saber precisamente todos esos detalles técnicos. La realidad sin embargo, es que la mayoría de los potenciales clientes no se detienen a pensar en estas cosas. A ellos lo que les preocupa es saber cómo esos productos harán mejor sus vidas, si cumplen sus deseos o sus necesidades.

En consecuencia, el primer paso para crear un mejor contenido enfocado al cliente que además convierta, es aprender a tomar todo ese gran conocimiento que se tiene y transformarlo en beneficios creíbles.

Convertir funciones en beneficios

Cuando lo que se busca es convertir las características en beneficios, es necesario tomar la última pieza persuasiva que se ha creado para la empresa, sea esta una publicación de blog, página de destino o copia de ventas, y enumerar todas las características. Informes analíticos, la tecnología patentada, la política de devoluciones, las especificaciones, los niveles de precios, el diseño, todos esos son ejemplos de funciones.

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Se pueden tomar estas funciones y desarrollarlas de tal manera que el cliente aprecie con claridad el beneficio que puede obtener con el producto o servicio que ofrece la compañía. Es una forma sencilla de cambiar la perspectiva sobre lo que se piensa y lo que se ofrece, enfocándose más en el cliente y en lo que ellos ganan son el producto.

Ahora bien, también es cierto que muchas veces se tiende a simplificar el texto y los mensajes en puntos compactos y concisos para ahorrar tiempo, palabras y espacio. El problema con ello es que a menudo afecta la capacidad del contenido para convertir, sobre todo porque toma solo una parte de la historia emocional y la separa de las características, así como de los beneficios que se intentan vender.