¿De qué manera la meditación consciente puede salvar a EE.UU.?
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Muchas personas consideran como un juego o algo sin sentido, el que la meditación consciente puede salvar a los Estados Unidos. Que puede en realidad, amortiguar la polarización política que en estos momentos divide a la nación y que de hecho tiene el potencial de eliminar los odios que han impulsado la palabra “tribial” dentro del vocabulario político y que ha llevado a muchos a comparar a los Estados Unidos con países como Irlanda del Norte o incluso la Yugoslavia de los 90’s.

Básicamente ese tipo de gente que no cree en esto, lo hace porque simplemente no pueden imaginar a un gran número de ciudadanos, particularmente los seguidores de Trump, sentados y meditando. Igual también hay personas que el objetivo de la meditación es el de cultivar el amor o la compasión o cualquier otro sentimiento cálido y difuso que podría sanar al país.

La realidad es que la meditación consciente no se relaciona fundamentalmente con el amor o la compasión. En un sentido más amplio, la meditación consciente no es cálida ni difusa, de hecho se puede decir que es en cierto sentido, fresca y clínica. Lo que se busca con este tipo de meditación es examinar los sentimientos y dejar que te lleven lejos.

Estados Unidos podría representar a las personas a ser un poco menos susceptibles de dejarse llevar por sus sentimientos. Lo cierto es que la contribución que puede hacer la meditación consciente plena para salvar la gran división tribal del país, es mucho más poderosa de lo que se sugiere. Para entender este potencial es necesario entender también lo sutil que es la psicología del tribalismo.

En cierto nivel, implica algunos ingredientes obvios como la venganza, la rabia, la aversión, además de los tipos de emociones crudas que uno se puede imaginar cuando piensa en las tribus en la guerra. También implica sesgos cognitivos que distorsionan la percepción del mundo.

Obviamente la meditación consciente no acabaría de una sola vez con las noticias falsas, pero sin duda contribuiría a reducir las fuentes de suministro para información falsa y tendenciosa. Esto podría hacer una gran diferencia ya que el problema con este tipo de información es que lo único que consigue es confundir a las personas que la aceptan como realidad.

Es sin duda una práctica que las personas deberían comenzar a implementar en sus vidas no solo para sentirse mejor con ellas mismas, sino también para no dejarse llevar y creer en cualquier información que vean o escuchen.