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Quizás con retraso y con muchas dificultades, de forma desigual (sin una mínima simetría que garantice la igualdad del sistema educativo), sin una correcta orientación y sin estrategia. Pero, a pesar de todos estos problemas, centros educativos y transformación digital comienzan ya a ser términos que se pueden enunciar en una misma frase sin que suene contradictorio.

Y no me refiero tanto a herramientas educativas propiamente dichas (pizarras digitales, ordenadores, tablets, etc.) como a la digitalización y proyección digital del centro educativo. Es decir, a su dimensión como ente virtual, mucho más permeable y poroso, accesible y comunicativo.

Por esto, aprovechando esta “vuelta al cole”, quiero centrarme en tres aspectos, referidos a los centros de educación primaria y secundaria obligatoria, de esta apertura al universo virtual dentro de ese binomio centros educativos y transformación digital: Web, Web 2.0, y apps de comunicación.

Web.

Podrán ser mejores o peores, más profesionales o menos; integradas dentro de una plataforma común (como las de, en general, los centros públicos) o completamente autónomas, pero, en cualquier caso, ya no se concibe que un centro educativo no disponga de una web mínimamente útil en la que obtener la información básica relativa al centro y su actividad ordinaria.

La peor web de un centro educativo que hoy podamos encontrar dispone al menos de la información sobre el proceso de matriculación del alumno, la ubicación del centro, sus instalaciones, horarios, tutorías, actividades docentes…; o enlaces a otras webs importantes como la asociación de padres del centro, las autoridades administrativas competentes en materia educativa, etc.

¿Podrían ser ya mucho más completas y útiles? Desde luego. ¿Podrían facilitar ya todos los trámites administrativos o legales digitalizados? Claro. ¿Podrían incluso facilitar una visita virtual al centro o vídeos explicativos sobre su funcionamiento en general y para cada curso en particular? Ciencia ficción a día de hoy. Pero lo que resulta innegable es que, en la última década, la transformación digital ha sido de tal calado que consideramos insuficiente lo que hace unos años era sólo excepción.

Web 2.0.

Blogs, Facebook, Youtube… cada vez son más los centros educativos que se abren a las Redes Sociales y desarrollan en muchos casos con acierto su propia personalidad social colectiva.

Las utilidades de los blogs soy inmensas:

  • En infantil y primaria, pueden servir para que los padres conozcan pormenorizadamente qué es lo que sus hijos, pequeños aún para expresarse y narrar, hacen cada día o, al menos, semanalmente en el aula. Es decir, un diario del grupo gestionado por el tutor.
  • Reactualizar, por qué no, la vieja tradición del periódico escolar.
  • Servir de canal de noticias oficiales, institucionales, del centro, así como plataforma para visibilizar su vida social (excursiones, actos oficiales, ciclos culturales, deportes, etc.).
  • O como herramienta informativa, de comunicación y de gestión de la asociación de padres de alumnos.

Un canal de Youtube puede tener tanto una dimensión comunicativa como pedagógica.

  • Los centros comienzan a abrir canales de Youtube al objeto de facilitar un acceso virtual más completo. La típica galería de imágenes se amplía. Los actos celebrados en el centro pueden grabarse y subirse a la red. Vídeos informativos, explicativos, resúmenes de eventos deportivos o culturales, etc. Las posibilidades son enormes y proliferan.
  • Y los propios alumnos comienzan a usar Youtube, Vimeo u otros como herramientas de aprendizaje dentro de asignaturas en las que se trabajan las técnicas audiovisuales. Creación de contenidos, edición, reproducción…

Y los cambios no se detienen.

Apps de comunicación.

En el origen de los tiempos fueron las notas informativas escritas a mano por el profesor y que el alumno llevaba a casa. Después se dio un salto con el email. El uso de apps de mensajería instantánea como Whatsapp está quedando restringido a la comunicación entre padres. Lo último en comunicación entre centros, alumnos, padres y profesores son las apps de comunicación educativa. TokApp, BabyNotez, EscolApp, Clickedu, etc.

Todas ellas apps para dispositivos móviles que permiten al centro mantener informados día a día a los padres de los alumnos, de manera que puedan estar enterados de toda la actividad de sus hijos en el colegio. Calendario, horarios, exámenes, notas informativas, fichas de alumnos, calificaciones, deberes, excursiones, fotografías…

En algunos casos incluso con la posibilidad de que los padres contesten a los mensajes enviados desde el centro, lo que agiliza la comunicación.

De esta manera el centro se ramifica y se conecta con todos esos actores educativos que antes sólo podían acceder a la información de forma presencial.

Los centros educativos han dejado ya de ser aquellos espacios más bien cerrados donde los niños desarrollaban (desarrollábamos) una parte de su vida que apenas si transcendía al exterior (más allá de las notas y los castigos). Y están ampliando cada vez más su ser digital.

Centros educativos y transformación digital comienzan a caminar con cierta cercanía.

Imagen vía: Pixabay

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