Era de esperar que Instagram, bajo la dirección de M. Zuckerberg, siguiese ahondando en la búsqueda de negocio a través de servicios publicitarios para las marcas, formas de rentabilizar la red social. Y tal y como han anunciado en su blog for busines, el nuevo carrusel publicitario de Instagram va en esta dirección.

Horizontalidad

La idea es realmente ingeniosa y modifica la “verticalidad” de la red, abriendo una línea horizontal que antes no existía. Mientras que Twitter ha introducido la posibilidad de incluir hasta 4 fotografías por tuit pero sin modificar la configuración cronológica y “vertical” de su timeline (salvo en lo que se refiere a While You Were Away), Instagram, por medio de este carrusel, incorpora una nueva forma de relacionarse y experimentar su uso. Donde antes veríamos una única fotografía, ahora podremos deslizar hacia la izquierda para encontrar otras 3 más relacionadas con la primera, como si se tratase de fotogramas, lo que permitirá construir mini historias cerradas dentro del timeline general.

El funcionamiento es simple, pero efectivo, y supone además ampliar el campo narrativo de Instagram, facilitando a las marcas un espacio donde crear de forma unificada un relato o una experiencia entorno a ellas mismas o sus productos.

Como ya dijimos al respecto en relación con la migración de los adolescentes desde Facebook hacia otras redes, Instagram es una red social particularmente idónea para la narración visual, que, en el caso de los más jóvenes, se concreta en una especie de diario personal (o íntimo) abierto y público o cuasi público.

Con cada fotografía o vídeo se narra un momento, una experiencia, una anécdota, o se expresa una idea o reflexión sobre algo que hemos vivido, lo cual se va ordenando en una línea cronológica simple e ininterrumpida.

Pero esta estructura, para los fines publicitarios o comunicativos de las marcas, presentaba enormes limitaciones, porque tenían que ceñirse a esta pequeña dictadura del relato plano y unidireccional, del que no podían salir de ninguna forma.

Tan sólo el vídeo permitía abrir un tiempo diferente (y autónomo) dentro de ese timeline, pudiendo crear piezas más complejas pero que mantuviesen un sentido unificado y propio, lo que ha ido generando un esfuerzo creativo en construir microvídeos en los que se condensan mensajes en muy pocos segundos (lo que tambien ocurre en Vine).

Más Posibilidades

Así que esta nueva funcionalidad (que de momento está en fase de pruebas y sólo se ha facilitado a unas pocas cuentas, que podrán usarla y valorar la respuesta de los usuarios) aporta un campo de juego más con el que experimentar.

Las marcas (y quizás en el futuro próximo todos los usuarios) podrán utilizar el carrusel publicitario de Instagram para narrar una historia en 4 “viñetas”, mostrar un producto desde cuatro puntos de vista diferentes o enseñar sus distintas funcionalidades, agrupar imágenes que hablen de la marca en relación con 4 instantes de nuestra vida, jugar a construir poemas visuales fraccionados, etc.

Se abre un abanico de posibilidades realmente interesante y tal vez apetecible, que haga posible que el usuario se detenga ante el mensaje de la marca e incluso quiera pinchar en el enlace que lo lleve desde las fotos hasta la Web corporativa.

Planteémonos la importancia que tendrá captar el interés del usuario con la primera imagen para que decida ver el resto y al final pinchar el link. Entrarán en juego conceptos como el de intriga o curiosidad, ritmo narrativo, estructura del texto visual, etc. Todo lo cual estaba vedado o quedaba diluido dentro de la linealidad del timeline clásico.

La idea parace acertada y puede suponer una mejora de la experiencia de uso de Instagram y del margen de acción de las marcas. Ahora habrá que ver cómo reaccionan los usuarios…

Derechos de la imagen: José Moutinho

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