Según los últimos datos, una de cada tres personas en el planeta es “gamer”. Es decir, el 33% de la población dedica parte de su tiempo de ocio a jugar por internet, sea cual sea el juego. Y esto en un planeta en el que todavía existe un gran porcentaje de población que no tiene acceso continuo a “la red” se materializa con un gran porcentaje.

Por sí mismo este dato ya debería de darnos una visión bastante clara acerca del nicho de negocio que existe en este campo. Los eSports son cada vez más mediáticos, los juegos de simulación social cada vez más reclamados por los usuarios, los juegos de casino como póker, blackjack, ruleta o slots han sabido adaptarse y numerosas plataformas ya permiten a los usuarios descargar su adrenalina sin la necesidad de desplazarse. Por otra parte, los juegos clásicos han sabido reinventarse con nuevas funcionalidades adaptadas al entorno cibernético, y así podríamos seguir un buen rato, relatando cada uno de los tipos de juegos que se pueden disfrutar en una plataforma digital.

Por otro lado tenemos la Blockchain, esa tecnología novedosa, todavía extraña para muchos pero que amenaza con cambiar nuestro mundo tal y como lo conocemos. Una definición con brocha gorda de Blockchain podría ser la de un protocolo que permite la transferencia de información entre pares (ordenadores conectados en red) sin la necesidad de una tercera parte de confianza. ¿Por qué no es necesaria esta tercera parte de confianza? Básicamente porque todas las transacciones que se realizan utilizando como soporte una determinada Blockchain quedan grabadas en la misma, de tal forma que pueden ser observadas por todos los usuarios, pero no pueden ser modificadas ni eliminadas.

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Ahora que ya sabemos más o menos cómo funcionan o qué aportan cada uno de estos dos elementos pensemos en qué aplicaciones pueden surgir de su unión.

1-. Recompensa para el jugador

Actualmente la recompensa obtenida por un jugador no va más allá del disfrute propio. Cierto es que existen algunos casos en los que se ha vendido algún elemento de un juego por una cierta cantidad de dinero, pero estas transacciones no se han podido ejecutar dentro del mismo juego y la movilización del dinero se ha tenido que realizar a través de un tercero de confianza (un banco generalmente) con el consiguiente coste en comisiones.

La implementación de la tecnología Blockchain en este tipo de juegos permitiría a un usuario recibir una recompensa por sus habilidades y tiempo dedicado a dicho juego. Esto siempre se ve más claro con un ejemplo. Imaginemos que un jugador dedica una gran parte de su tiempo a jugar a un juego de aventura gráfica en la que escoge a un caballero cuya misión es salvar a una princesa. Según avanza el juego, las características de ese personaje van mejorando: mejor armadura, más dinero, mejores pócimas, etc. Ahora supongamos que otro jugador en la otra parte del mundo quiere disfrutar de la misma experiencia: mismo juego, mismo personaje pero muchas menos horas de disponibilidad. Este segundo jugador podría adquirir la armadura del primero, si éste está de acuerdo por supuesto, utilizando como método de pago los tokens de la plataforma pertinente. Estos tokens (o criptomonedas) tendría un valor económico, por lo que el jugador receptor de los mismos podría obtener un beneficio en caso de cambiarlos o guardarlos para una próxima transacción. A su vez, los datos de dicho intercambio quedarían guardados en la Blockchain, previa verificación de un número determinado de nodos, de tal forma que existiría una prueba inmutable y visible de la transacción.

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2-. Anonimato

El anonimato siempre ha sido un caballo de batalla por parte de los usuarios de la red. El hecho de que un Estado o empresa pueda rastrear tus movimientos anula en cierto modo la libertad de la que todos deberíamos disfrutar. Puede parecer poco relacionado con el mundo de los juegos online pero en realidad sí lo está, íntimamente.

En aquellos juegos en los que se requiere cierta cantidad de dinero para participar las opciones de ingreso son muy escasas y todas y cada una de ellas llevan tu nombre asociado, de una u otra forma. La tecnología Blockchain también podría resolver este problema. El carácter encriptado de las direcciones de sus usuarios hace muy difícil, por no decir imposible, relacionar una transacción con un individuo en concreto. Si además le añadimos la posibilidad de ingresar en una plataforma que permita jugar con tokens el anonimato se hace todavía mayor.

Imaginemos que queremos disfrutar de una agradable tarde de sábado jugando un par de torneos de póker desde el sofá de casa. En las plataformas tradicionales deberíamos ingresar dinero en nuestro cajero a través de alguna tarjeta con fondos y a nuestro nombre. Sin embargo, en una plataforma basada en la tecnología Blockchain que aceptara como válidas ciertas criptomonedas solo tendríamos que preocuparnos de comprar dicho token e ingresarlo en el cajero asociado a nuestra cuenta. Ambas transacciones no requerirían en ningún momento de la verificación de nuestra identidad.

Estas son solo dos de las aplicaciones que pueden convertir a la siguiente generación de juegos online en un verdadero “hype” mundial. Solo el devenir de la tecnología Blockchain, todavía en pañales, podrá marcarnos cuál es el límite.