El Big Data creó en el sector retail un antes y un después el 13 de febrero de 1995, día en el que el supermercado Tesco lanzó un programa de fidelización pionero basado en tarjetas, con el que se podían identificar patrones en el comportamiento del consumidor.

Veinte años después el retail ha dado un enorme giro. En la actualidad, los minoristas pueden adquirir y analizar miles de datos que sirven para tomar importantes decisiones para el negocio. Decisiones que tienen que ver con el marketing, el diseño de las tiendas, etc. Gracias al Big Data podremos llevar a cabo seis tipos de cambios.

  • Cambios para mejorar experiencia en tienda. El olor, la música, la atención que presta el personal dentro de la tienda, la decoración, los detalles, los precios… Es mejor no dejar nada a la casualidad. El objetivo es que el cliente se sienta cómodo, feliz y bien atendido.
  • Cambios en el escaparate. Si pasa mucha gente frente a nuestra tienda pero muy poca entra, quizás hay que plantearse realizar cambios en nuestro escaparate. Éste es la tarjeta de presentación, es lo primero que va a ver el transeúnte al pasar por delante de tu tienda por ello hay que presentarlo atractivo y atrayente.
  • Cambios en la disposición de productos. La colocación de productos no debe hacerse al azar ya que es muy importante. Hay que lograr que el cliente recorra toda la tienda y para ello la colocación de productos es vital.
  • Y en el layout. Si éste es óptimo favorecerá la permanencia de los clientes en la tienda y con ello crecerán las ventas. El layout perfecto existe y se puede conseguir. Disponer de una buena y distribución de la superficie de ventas es muy importante ya que hará que el cliente recorra toda la tienda, que esté dentro el mayor tiempo posible y por supuesto, que su estancia sea agradable y cómoda.
  • Cambios en el diseño en tienda. Es importante que nuestra tienda tenga un aspecto impecable, con un escaparate cuidado y un rótulo que refleje bien la identidad del comercio. También hay que elegir una puerta adecuada, accesible, ni muy ancha ni muy estrecha, sin escalones, etc.
  • Cambios en estrategia de pricing. Poner ofertas especiales es una buena manera de motivar al cliente para que realice una compra que no tenía prevista. Un aspecto que se debe tener en cuenta es dónde se colocan estas propuestas. Mejor que sea siempre en zonas de mayor compra o ‘zonas calientes’ (mapas de calor). Colocar bien las ofertas puede ser un apoyo para vender productos que tienen poca salida. Sin duda el pricing es uno de los factores más relevantes a la hora de incrementar resultados. Al final está claro que el objetivo de cualquier empresa es ganar y cuanto más mejor.

Para realizar estos cambios de forma adecuada es necesario medir antes, durante y después de llevarlos a cabo. Sólo así sabremos si lo que hemos hecho está bien, mal o se puede mejorar.

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Empecé en el 2004, tras acabar la carrera, a trabajar como periodista. Probé la prensa escrita, la televisión y la radio hasta que en 2009 me sumergí, un poco por suerte y otro poco por casualidad, en el mundo de la comunicación corporativa, del gabinete de prensa y, cómo no, del marketing online, la publicidad y las redes sociales. Un giro que ahora, años después, veo como un gran acierto. Me sigo definiendo como periodista aunque ahora soy más marketiniana, community manager, bloggera, a ratos profesora... Lo que tengo claro es que comunicar es lo mío (siempre lo digo) así que, de una forma u otra, espero poder seguir haciéndolo muchos más años.

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